Arquidiócesis de México urge frenar el reclutamiento delincuencial de menores
La Iglesia católica advierte que la prevención temprana es vital para evitar que niños y adolescentes sean integrados a las filas del crimen organizado.

La Arquidiócesis de México emitió un llamado urgente ante el incremento en el reclutamiento de menores por parte de grupos delincuenciales en el país. A través de su órgano de difusión, la jerarquía católica subrayó que la estrategia de seguridad debe priorizar la protección de la infancia, argumentando que llegar antes que el crimen implica garantizar entornos seguros y oportunidades de desarrollo para los niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
El posicionamiento institucional destaca que la falta de acceso a servicios básicos y espacios educativos recreativos facilita que los grupos criminales capten a los jóvenes en diversas entidades. Según el análisis de la Iglesia, la prevención debe ser una labor coordinada entre los distintos niveles de gobierno y la sociedad civil para ofrecer alternativas de vida que sustituyan la influencia de las organizaciones delictivas en las zonas con mayores índices de violencia.
Desde la perspectiva de la Arquidiócesis, las acciones de seguridad pública actuales resultan insuficientes si no se complementan con programas sociales robustos que atiendan el tejido social desde la base. La propuesta central enfatiza que un menor que cuenta con atención médica, educación de calidad y un entorno familiar estable es menos propenso a ser captado por redes de delincuencia organizada que operan en diversas regiones del territorio nacional.
El llamado también exhorta a las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y a los gobiernos estatales a reforzar la vigilancia en los perímetros escolares y centros comunitarios. La Iglesia propone que el Estado mexicano asuma un papel más activo en la creación de puentes de confianza entre las corporaciones de seguridad y las familias, con el objetivo de prevenir el enganche de menores mediante el uso de redes sociales o la presión directa en comunidades marginadas.
Finalmente, la institución religiosa hizo un llamado a la unidad nacional para proteger a la niñez, señalando que la seguridad es una responsabilidad compartida. Se espera que este pronunciamiento motive un diálogo más amplio en el Congreso de la Unión sobre las políticas de prevención del delito, centrando la atención en la salvaguarda de los derechos humanos de quienes representan el futuro del país.


