Caso Rocha Moya tensa el cierre de la Comisión Permanente
La situación política del gobernador de Sinaloa genera fricciones entre aliados de la Cuarta Transformación durante el fin de los trabajos legislativos.

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión concluyó este martes sus sesiones con un clima de tensión política, centrado en el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante los últimos trabajos legislativos, las bancadas de la mayoría y sus aliados debatieron sobre las implicaciones del contexto sinaloense, en medio de llamados a mantener la unidad interna frente a las críticas de la oposición.
Representantes de los partidos aliados al movimiento oficialista advirtieron durante los debates que la estructura política no debe replicar los errores tácticos que, a su juicio, provocaron la debacle electoral de la oposición en años recientes. El argumento central se enfocó en la necesidad de consolidar una postura institucional ante las investigaciones en curso, evitando que las confrontaciones internas debiliten la agenda legislativa de cierre de periodo.
En las intervenciones registradas en el recinto, se enfatizó que el fortalecimiento de la gobernabilidad en las entidades federativas es una prioridad para el proyecto actual. Los legisladores subrayaron que cualquier señalamiento debe procesarse por los cauces legales establecidos, sin que esto se convierta en una distracción de los objetivos sociales que el Ejecutivo federal ha planteado para los meses finales del año.
Por su parte, sectores de la oposición aprovecharon el cierre de la Permanente para insistir en la necesidad de mayor transparencia en la administración estatal de Sinaloa. Ante este escenario, la bancada mayoritaria cerró filas en torno al respeto al debido proceso, evitando pronunciamientos que pudieran ser interpretados como una injerencia política en las funciones de la Fiscalía General de la República.
El cierre de los trabajos legislativos marca una pausa en la actividad del Congreso de la Unión, aunque las tensiones políticas persistirán en el debate público nacional. Los grupos parlamentarios se preparan ahora para el inicio del nuevo periodo de sesiones, donde se anticipa que la gestión estatal y la seguridad pública seguirán siendo temas de alta prioridad en la agenda legislativa.


