Desplazados de Buenavista cumplen un año sin retorno a sus hogares
Familias de Buenavista permanecen fuera de sus viviendas tras ser desplazadas por un grupo armado proveniente de Santa María Yolotepec hace exactamente un año.

Habitantes de la localidad de Buenavista cumplen este domingo un año de haber sido forzados a abandonar sus viviendas debido a la irrupción de un grupo armado proveniente de Santa María Yolotepec. Desde agosto de 2025, decenas de familias permanecen en el desplazamiento forzado sin haber logrado condiciones de seguridad suficientes para regresar a sus propiedades ni recuperar sus medios de subsistencia.
El conflicto, que mantiene a la zona bajo una tensa vigilancia, ha sido objeto de diversas mesas de diálogo con autoridades estatales y federales. A pesar de los acercamientos, los pobladores desplazados han señalado que la presencia de actores armados en las colindancias de sus comunidades originales impide un retorno seguro, acusando una falta de garantías por parte de las instituciones encargadas de la seguridad pública.
En las últimas semanas, representantes de los afectados han solicitado a la Secretaría de Gobernación y a las autoridades de seguridad estatal que se establezca un protocolo de retorno supervisado y una presencia permanente de la Guardia Nacional en el área. Asimismo, han manifestado la necesidad de apoyos humanitarios adicionales para quienes han perdido sus cosechas y pertenencias durante este prolongado periodo fuera de sus hogares.
Por su parte, las autoridades locales han planteado la posibilidad de implementar programas de atención integral y mediación para distender la relación entre las localidades involucradas. Sin embargo, los desplazados insisten en que cualquier propuesta de retorno debe estar sujeta a una desarticulación efectiva de los grupos que mantienen el control territorial en la zona de conflicto.
La situación de los pobladores de Buenavista se enmarca en una problemática mayor de inseguridad en la región, donde diversos grupos disputan el control de caminos y recursos naturales. Mientras tanto, las familias desplazadas continúan a la espera de una solución definitiva que les permita recuperar la normalidad y la tranquilidad en sus comunidades de origen.


