Pobladores y Greenpeace rechazan instalación de planta de amoniaco en Sinaloa
Más de 300 manifestantes se congregaron en el tramo Los Mochis-Topolobampo para expresar su oposición a la construcción de la planta de amoniaco por preocupaciones ambientales.

Más de 300 pobladores y activistas de la organización Greenpeace se reunieron pacíficamente este viernes 4 de septiembre en el tramo carretero que conecta Los Mochis con el puerto de Topolobampo, en Sinaloa. Los manifestantes se congregaron con el objetivo de expresar su rechazo frontal a la instalación de una planta de producción de amoniaco en la zona, argumentando posibles riesgos para el ecosistema local y la salud pública de las comunidades cercanas.
Durante la jornada, los asistentes desplegaron pancartas y entonaron consignas bajo el lema “¡Aquí No!”, buscando visibilizar las inquietudes que han persistido entre los habitantes durante los últimos meses. La movilización transcurrió sin incidentes violentos, manteniendo una presencia constante de ciudadanos que exigen una revisión detallada de los permisos ambientales y de seguridad otorgados para este proyecto industrial de gran escala.
Los activistas de Greenpeace señalaron que la construcción de infraestructura de este tipo en áreas cercanas a zonas protegidas o de alta biodiversidad requiere un análisis de impacto ambiental más riguroso. Según los integrantes del movimiento, la preocupación principal radica en el manejo de sustancias químicas peligrosas y la posible alteración de los cuerpos de agua que alimentan las actividades pesqueras y agrícolas de la región sinaloense.
Por su parte, los representantes del proyecto han planteado que la planta busca fomentar el desarrollo económico y la generación de empleos en el norte del estado. Sin embargo, los pobladores mantienen su postura de rechazo, solicitando que las autoridades federales, incluyendo a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, brinden mayor transparencia sobre las consultas ciudadanas realizadas y las medidas de mitigación contempladas en el plan de obra.
El conflicto se mantiene en una fase de tensión social mientras los colectivos ciudadanos continúan organizando jornadas de información. Hasta el momento, no se ha emitido una resolución definitiva por parte de las autoridades competentes que logre conciliar las necesidades de desarrollo industrial con las exigencias de protección ambiental planteadas por los habitantes de Topolobampo y sus alrededores.


