Sheinbaum prioriza la redistribución de la riqueza nacional este 15 de septiembre
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatiza que el crecimiento económico requiere una distribución equitativa para impactar directamente en el bienestar de la población mexicana.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó este 15 de septiembre una revisión sobre la estrategia económica nacional, subrayando que el crecimiento del Producto Interno Bruto resulta insuficiente si no se traduce en una mejora tangible para las familias. Desde el Palacio Nacional, la mandataria señaló que la política pública debe centrarse en cerrar las brechas de desigualdad histórica que han limitado el acceso a oportunidades en diversas regiones del país.
El equipo de la Presidencia de la República informó que la estrategia de distribución no busca únicamente el incremento de los indicadores macroeconómicos, sino la consolidación de un esquema donde el acceso a la salud, educación y servicios básicos sea universal. La administración federal sostiene que el modelo debe transitar hacia un desarrollo incluyente, alejándose de los esquemas que durante décadas omitieron la disparidad social como un factor central en la planeación presupuestaria.
En este contexto, la SHCP y otras dependencias clave trabajan en la integración de programas que permitan que la actividad industrial y comercial en los estados se vincule con el desarrollo comunitario. La propuesta gubernamental busca que el dinamismo económico observado en sectores estratégicos del país se refleje directamente en los salarios y en la calidad de vida de los trabajadores, bajo una visión de justicia social y redistribución de beneficios.
La presidenta Sheinbaum ha instado a fortalecer la coordinación con el sector privado y los gobiernos estatales para alinear las inversiones con las necesidades locales. El objetivo es que los proyectos de infraestructura y desarrollo no queden aislados, sino que funcionen como motores para elevar el bienestar general, garantizando que el crecimiento nacional sea un proceso compartido y equitativo para todos los sectores de la sociedad.


