El AIFA integra energías renovables en sus operaciones aeroportuarias diarias
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles ha consolidado el uso de fuentes de energía renovable para gran parte de su demanda eléctrica, según reportes técnicos recientes.

El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en el Estado de México, ha logrado integrar de manera significativa el suministro de fuentes de energía renovable para cubrir sus operaciones cotidianas. De acuerdo con datos técnicos difundidos por el Instituto Mexicano del Transporte, la terminal aérea abastece una proporción mayoritaria de su requerimiento eléctrico mediante fuentes limpias, consolidando un esquema de sostenibilidad dentro de la infraestructura aeroportuaria del país.
Esta transición energética responde a los lineamientos operativos de la administración del complejo, que busca optimizar la eficiencia en el consumo de recursos. La infraestructura, gestionada con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, ha implementado sistemas que permiten aprovechar la capacidad instalada para mitigar el impacto ambiental derivado de la actividad aeroportuaria constante que registra la terminal desde su inauguración en marzo de 2022.
Especialistas del sector señalan que la adopción de estas tecnologías es fundamental para cumplir con las metas de eficiencia energética planteadas a nivel nacional. La integración de fuentes renovables permite al AIFA no solo reducir sus costos operativos, sino también alinearse con los compromisos climáticos que las autoridades mexicanas han suscrito en diversos foros internacionales en los últimos años.
Aunque el aeródromo ha enfrentado diversos retos operativos desde el inicio de sus actividades, la gestión técnica destaca que el uso de energías limpias se ha mantenido como una prioridad en el plan de desarrollo aeroportuario. Este enfoque busca que las instalaciones no solo operen con estándares internacionales de seguridad y conectividad, sino que también funcionen bajo una arquitectura de bajo impacto ambiental para el Valle de México.
El seguimiento de estos indicadores es realizado periódicamente por organismos especializados, quienes evalúan el rendimiento de los equipos y la estabilidad del suministro energético. Con este modelo, las autoridades federales pretenden que la terminal sirva como un referente técnico sobre cómo las grandes obras de infraestructura en el país pueden transitar hacia esquemas de consumo más responsables y sostenibles a largo plazo.


