México y Estados Unidos formalizan plan sobre comercio de minerales críticos
El gobierno de México y representantes de Estados Unidos establecieron una hoja de ruta para la cadena de suministro de minerales estratégicos.

El gobierno de México y las autoridades de Estados Unidos concretaron este miércoles la firma del primer plan de acción conjunto enfocado en el comercio y desarrollo de minerales críticos. El acuerdo fue sellado durante una reunión de alto nivel en Washington, donde participaron el representante de Comercio estadounidense, Jamieson Greer, y el titular de la Secretaría de Economía de México, con el objetivo de fortalecer la integración regional en sectores tecnológicos clave.
Este esfuerzo bilateral busca establecer una hoja de ruta que facilite la inversión y la cooperación técnica en la extracción y procesamiento de materiales esenciales para la transición energética, como el litio y el cobre. Según la administración federal, este plan responde a la necesidad de crear cadenas de valor más resilientes que permitan a ambos países reducir la dependencia de mercados externos y fomentar una industria manufacturera competitiva en América del Norte.
El documento establece lineamientos para que las empresas de ambos países colaboren bajo estándares ambientales y sociales estrictos, alineándose con las políticas de sostenibilidad impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La Secretaría de Economía detalló que el plan incluye mecanismos de monitoreo para supervisar el cumplimiento de los acuerdos comerciales vigentes, garantizando que el aprovechamiento de los recursos naturales beneficie directamente al desarrollo económico nacional.
Como parte de los siguientes pasos, se anunció la creación de grupos de trabajo técnicos que se reunirán periódicamente en la Ciudad de México y Washington. Estos equipos tendrán la encomienda de identificar cuellos de botella en la logística y proponer soluciones regulatorias que faciliten el flujo de minerales, asegurando que las normativas nacionales de ambos países sean respetadas en todo el proceso de integración comercial.
Este acuerdo se suma a la agenda de cooperación económica que México mantiene con su principal socio comercial, reafirmando la importancia de la relocalización de empresas, conocida como nearshoring. Con este paso, las autoridades mexicanas buscan consolidar el papel del país como un proveedor estratégico en el mercado global de tecnología, siempre bajo el principio de soberanía sobre los recursos naturales del territorio nacional.


